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Semana Mundial del Parto Respetado 2017: ¿40 semanas? El nacimiento tiene el momento correcto, no el programado

Estos días se celebra, como en cada año, la Semana Mundial del Parto Respetado y el lema de este año me llena de sentimientos: ¿40 semanas? El nacimiento tiene el momento correcto, no el programado.

Contrario a la creencia popular, en embarazo no dura 9 meses. El embarazo puede llegar a durar hata 42 semanas y sigue siendo completamente normal. Según la Organización Mundial de la Salud un embarazo a término puede durar de 37 a 42 semanas.

Durante mi embarazo y pocos meses antes de decidirme a convertirme en doula y educadora perinatal, encontré en internet la bibliografía del libro “Parir sin miedo” de Consuelo Ruíz Vélez-Frías, que hasta la feche es mi libro favorito, el que más me inspira y una de las grandes razones por las cuales decidí comenzar este camino.

En este libro cuenta una anécdota de una madre que sacó su tapón mucoso alrededor de la semana 38 de gestación pero que las contracciones no comenzaron, así que la mandó a casa a seguir su vida normal y el parto se desencadenó solo, hasta dos semanas después y todo estuvo bien.

En México y otros países esto no se puede dar de un modo fácil, porque después de que se expulsa el tapón, se da una semana para que el parto comience, por seguridad y salud de mamá y bebé.

Durante décadas nos han hecho creer que los doctores tienen poder sobre nuestro parto, que ellos saben mucho más que nosotros y que, por ende, si nos dicen que ya se nos está acabando el tiempo y que si nuestro bebé no nace en el momento que ellos creen adecuado (como si los bebés fueran una bomba de tiempo que fuera a explotar después de las 40 semanas), hay que inducirlo o practicar una cesárea… todo para que el bebé esté a salvo… cuando el bebé probablemente estaba a salvo y lo seguiría estando, hasta que él, con su gran sabiduría que por naturaleza trae en su sistema, decidiera cuándo era momento de nacer.

Muchos doctores en el mundo y en México comienzan a preocuparse cuando bebé no ha nacido y ya pasaron las 40 semanas de gestación (y eso es ganancia, porque muchos desde la semana 38 comienzan a querer apresurar las cosas). En muchos hospitales, sobre todo en los públicos, se cita a mamá a monitorear a bebé a partir de la semana 40, para controlar su estado de salud mediante la revisión del ritmo cardiaco del feto y de las contracciones maternas. Platican con la madre y hablan de una inducción con oxitocina porque bebé “no quiere nacer” o incluso, comienzan a programar una cesárea, porque es mejor hacer una cesárea y salvar una vida a no hacer nada y que bebé corra peligro.

No podrían estar más equivocados.

“La inducción del trabajo de parto debe limitarse a determinadas indicaciones médicas. Ninguna región geográfica debe tener un índice de trabajos de parto inducidos mayor que el 10%.”
OMS

“La administración de oxitocina es una intervención mayor y debe utilizarse únicamente bajo una indicación válida. El mismo principio es aplicable para la más moderna variación de inducción con prostaglandinas y para la inducción con estas sustancias.”
OMS

La inducción no es una práctica necesaria, en realidad en muy pocas ocasiones es necesario hacerlo. Mientras dejemos al parto avanzar y comenzar cuando bebé lance esa señal, no será necesario realizar estas intervenciones.

E incluso, programar una cesárea porque aún no se ha desencadenado el parto puede provocar más riesgos que beneficios, ya que esta operación sigue siendo una de alto riesgo y si no es necesaria, no debería realizarse.

La inducción del parto es un proceso completamente invasivo y doloroso para la madre y la explicación científica es muy simple:

El comienzo del trabajo de parto de modo natural se da con un aumento de la hormona oxitocina. Al comenzar las contracciones naturales (que tu útero comience a “palpitar” para dar comienzo al descenso de bebé), el dolor aumenta y por ende, tu cuerpo comienza a segregar endorfinas, que son sustancias naturales sintetizadas por el cerebro que, entre otras cosas, alivian el dolor. Entonces estas dos hormonas están realizando un trabajo en conjunto para que tu logres avanzar en tu trabajo de parto.

Cuando el trabajo de parto se induce con oxitocina artificial, tu cuerpo no está entendiendo qué es lo que sucede, puesto él no está generando de manera natural esta hormona. Entonces, no se genera la segregación de endorfinas. Así que las contracciones van en aumento, de un modo más rápido que el natural pero tu cuerpo no produce la hormona para aliviar el dolor. Entonces cada vez duele más, más y más, llegando un punto en que puedes comenzar a producir adrenalina debido al dolor. Y esta hormona es el enemigo de la oxitocina. Mientras más adrenalina, menos oxitocina. Mientras menos oxitocina, menos avanza el trabajo de parto. 

Y así, poco a poco, nos vamos alejando más de un parto sin intervenciones, porque llegando al punto de tanto dolor es muy común que las madres pidan una anestesia epidural y esto puede terminar en muchas ocasiones en una cesárea.

Y todas estas intervenciones innecesarias y que se podrían haber evitado con simplemente dejar que el parto se desencadene y avance solo.

Por esto y más, es importante y necesario esperarnos a que el parto tome el rumbo que tenga que tomar, siempre con los cuidados necesarios de tu ginecólogo o de tu partera, pero no interviniendo para “prevenir”, no es necesario.

Al final de este post te dejo un anexo de la Estrategia Nacional de Salud Sexual y Reproductiva de España, pero que nos da bastante información confiable acerca de la gestación de bajo riesgo en las semanas 41 y 42.

Además te comparto imágenes acerca de este tema.

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Anexo: Pautas ante la gestación de bajo riesgo entre 41 y 42 semanas

Estrategia Nacional de Salud Sexual y Reproductiva– 2011 (páginas 99 y 100). Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad.

Objetivo:

Ofrecer especial atención al embarazo entre las semanas 41 y 42 de gestación, con la finalidad de prevenir el ligero pero progresivo incremento de morbimortalidad fetal a partir de esa edad gestacional.

Recomendaciones:

  1. Estimar adecuadamente la edad gestacional por medio de ecografía en el primer trimestre, sin basarla sólo en la fecha del último periodo menstrual, que tiende a sobreestimarla conduciendo a un mayor número de intervenciones por embarazo prolongado.
  2. Informar a las gestantes de que en un 5-10% de casos el embarazo se prolonga más allá de las 42 semanas. Explicar que a partir de las 40 semanas empiezan a aumentar muy lentamente los riesgos para el feto y la tasa de cesáreas. La evidencia no indica de forma categórica la necesidad de inducir el parto a partir de una fecha concreta, porque no reduce algunos de los riesgos y puede aumentar otros.
  3. Ofrecer a la gestante a partir de la semana 41+0 de gestación la posibilidad de esperar el inicio espontáneo del parto o de realizar una inducción de parto a lo largo de la semana 41, con el mejor método disponible y la adecuada información.
  4. Cuando la mujer rechace la inducción a partir de la semana 41, ofrecer vigilancia frecuente mediante dos controles semanales con técnicas de valoración del bienestar fetal.
  5. La inducción del trabajo de parto es un procedimiento invasivo y doloroso. Con el fin de tomar una decisión informada y dar su consentimiento, las mujeres requieren información suficiente y fiable, así como tiempo para tomar su decisión. Deben conocer el método de inducción, lugar, detalles, opciones de apoyo y alivio del dolor.
  6. Identificar mediante cardiotocograma a aquellos fetos que están en una situación comprometida, de modo que se puedan poner en marcha las medidas apropiadas para evitar un daño irreversible. Comenzar el estudio del bienestar fetal después de la semana 40 en gestaciones de bajo riesgo. En las gestaciones de riesgo elevado, será la propia patología la que señalará cuándo y con qué frecuencia realizar el estudio del bienestar fetal.
  7. Finalizar la gestación ante cualquier signo de compromiso fetal. El oligoamnios puede ser un dato relevante cuando el embarazo se prolonga.
Fuente: El parto es nuestro
Foto Parto en Shutterstock
Semana Mundial del Parto Respetado 2017: ¿40 semanas? El nacimiento tiene el momento correcto, no el programado
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