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Mi experiencia con el colecho

Como ya les he platicado en posts anteriores, cuando era una adolescente, vivía con mi papá y mi madrastra y ayudaba a cuidar a mi hermana de 3 años. Un par de años después, nacieron mis hermanas gemelas. Durante todo el tiempo que viví con ellos, cuidaba a mis hermanitas todo el tiempo. Crecí con la idea que los niños toman fórmula y duermen en cuna.

Cuando nos enteramos que estábamos embarazados, una amiga de mi esposo le comentó que no había comprado cuna porque hacía colecho. Mi esposo llegó emocionado a contarme y decirme que quería hacer eso con bebé.

Me dedique a investigar qué era, los beneficios y cómo llevarlo a cabo. Así que decidimos que el bebé dormiría con nosotros en nuestra cama queen size. Al pasar de los meses a mi esposo le comenzó a dar miedo que durmiéramos con él y lo aplastáramos, machucáramos, tiráramos o de plano no pudiéramos dormir bien por pasar la noche en vela cuidando no hacerle daño al bebé.

Nos encontramos con la cuna colecho de Chicco, Next2Me. Una maravilla… que no lo fue para nosotros. Yo venía de un parto por cesárea en el que obviamente no me podía mover muy bruscamente por la noche, ni girarme tanto por ejemplo, para cargar al bebé y acercármelo para darle de comer o para llevarlo a la mecedora a dormir. Así que a los tres días y al ver que no estaba siendo tan útil como lo creímos, decidimos ponerlo en la orilla de la cama (al lado de la cuna) e intentar que se durmiera ahí por lo menos un rato. La sorpresa que nos llevamos fue que al bebé le encantó y a nosotros también. La cuna se convirtió en nuestro barandal (un barandal muy caro) y así me sentí bastante segura de dormir con bebé en la orilla de la cama. A los pocos días intentamos dormir con él en medio y fue lo mismo, magia y pura felicidad.

Descubrí que la lactancia era muy fácil y a ambos nos hacía sentir muy bien, ya que únicamente lloraba, nos acomodábamos y le ponía el pecho.

Tal como la pediatra nos lo dijo, “se llama muerte de cuna, no muerte de colecho”. Como papás es normal que comiences con dudas y miedos como aplastarlos pero debo decir que en cuanto nace un bebé, a los papás les cambia el chip y esas largas horas de sueño se vuelven sensibles al llanto del bebé y rodar por la cama ya no es algo que tu cerebro y cuerpo hace ya que sabes que está tu bebé ahí.

¿Cuántas veces hemos despertado a media noche porque hemos aplastado con todo nuestro cuerpo a nuestra pareja mientras dormimos?

Yo ninguna.

Es lo mismo. Hacer colecho no significa que aplastaremos a nuestro bebé ni que no podremos dormir bien nunca más por miedo; hacer colecho significa que sí debemos tener ciertos cuidados pero que nos traerá más beneficios que sufrimientos. En mi percepción, dormiremos lo mejor que se puede dormir teniendo un bebé. 

colecho mafalda

Los cuidados que debemos tener al hacer colecho son:

  • No fumar
  • No ir a dormir si hemos tomado bebidas alcohólicas
  • No drogarse o tomar pastillas para dormir

Carlos González en su libro Comer, amar, mamar menciona que en otras culturas el colecho es algo completamente normal y que incluso, en unas entrevistas que les hicieron a una tribu una mamá dijo “¿pero alguien se queda a dormir con el bebé?” refiriéndose a cuando los bebés duermen en su cuna y en otra habitación separados de la madre.

Si como madre no estás segura de hacer colecho porque no es lo normal (porque aceptémoslo, es más común o se menciona más las cunas que dormir con tu bebé) o por miedo, ten por seguro que tendrá más beneficios para ti y para tu bebé, así que deja a un lado la culpa e inténtalo antes de decidir completamente el no hacer colecho.

También existe la idea de que si duermes con tu bebé lo harás dependiente a ti y querrá seguir durmiendo contigo cuando vaya en la universidad o que te necesitara para hacer todo; no te preocupes. Los niños a cierta edad, alrededor de los 2 a 5 años, cuando se comienzan a dar cuenta de que no son una extensión de mamá y quieren ser individuos independientes pedirán dormir solos e incluso tener un cuarto propio. Así que no te preocupes, tu hijo no querrá dormir contigo a los 18 años, los niños saldrán de tu cama cuando sea necesario y también de tu casa.

Puede ser que no sea para ti esto y que te decidas por una cuna (la verdad no creo que pase porque los bebés aman dormir con los papás ya que se sienten más seguros), pero toma esa decisión después de intentarlo.

¡Hagamos y criemos niños más seguros y felices!

Foto Colecho en Shutterstock
Mi experiencia con el colecho
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Un pensamiento en “Mi experiencia con el colecho

  • julio 1, 2016 a las 11:03 pm
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