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Cómo disciplinar de forma espiritual

“Disciplinar a nuestros hijos de una manera positiva y eficaz requiere que seamos disciplinados con nosotros mismos. La disciplina más difícil de mantener es la constante creencia y conexión con nuestra esencia genuina y poder interior. Ganar el juego de la vida implica enfrentar a un digno oponente y vencerlo empieza con creer en uno mismo. Si impartimos esta conciencia en nuestros hijos, podremos ayudarlos a ser dueños de su poder y Luz por el resto del juego” 

El miércoles pasado tuve la fortuna de acudir al Centro de Kabbalah a escuchar una plática de una mujer que admiro demasiado, Michal Berg.

Hablar de disciplina espiritual podría causar confusión, ya que pensaríamos que la disciplina es para nuestros hijos y en verdad, ésta debe empezar en nosotros mismos como padres. Y no debería empezar ya que tu hijo sea mayor y pueda entender la disciplina o lo puedas disciplinar. Esta disciplina comienza desde que eres consiente que eres responsable de tu vida y nada de lo que pasa es casualidad. Todo es causa. Y si quieres ser causa es momento de comenzar la disciplina contigo mismo para estar listo para ayudar y disciplinar a nuestros hijos.

Michal mencionaba que nuestra reacción es el peor enemigo para lograr una mejor espiritualidad con nuestros hijos. Reflexionemos cuáles son los sentimientos que tenemos cuando nuestros hijos no nos hacen caso, cuando son groseros, cuando hacen un berrinche. En su mayoría, son internos, son inseguridades propias: “No me quiere, me hace sentir triste, me decepciona, siento que no me hace caso” y muchas más y debe ser más importante lo que nuestros hijos sienten en esos momentos, ya que en esos precisos instantes tus hijos no son ellos, no son en esencia. Están desconectados de la luz y de su esencia.

esencia espiritual niño kabbalah

Así que cuando tu hijo haga un berrinche, no lo ataques, comprende que no está conectado a su esencia, así como cuando nosotros nos enojamos y hablamos mal de alguien o juzgamos sin razón o simplemente buscamos actos que nos den luz inmediata. Cuando tu hijo tenga un comportamiento que no deseas que tenga (no lo llamemos mal comportamiento), pregúntate cómo puedo ayudar a que se vuelva a conectar con su esencia, cómo lo ayudo a que vuelva a ese lugar. Puedes ayudarlo con frases como “sé lo difícil que es esto, te voy a ayudar” en vez de decirle lo terrible que se ve haciendo berrinche o comportándose del modo que no quieres. También es válido no saber qué hacer ni cómo ayudarlo y puedes utilizar frases como “no sé qué hacer pero entiendo cómo te sientes y te respeto“.

No les digas que son terribles por tener un mal comportamiento, nuestras acciones no definen quiénes somos. Eso los marcará y creerán que lo son. Recuerda que nuestra esencia es ser como la Luz, pura y bondadosa.

Cuando atacamos (porque es un ataque) a nuestros hijos diciéndoles en qué están mal o que están haciendo las cosas mal, sembramos en ellos temores, sembramos pensamientos como “para que lo hago si de todas maneras voy a fracasar, si no sé hacerlo, si lo hago mal” y más pensamientos pesimistas.

Las palabras que digamos son con las que crecerán y será lo que crean de ellos mismos.

Nuestros hijos saben cuando están haciendo algo mal, así que no es necesario que se los digas. Dales alternativas. Michal recomienda decir cosas como “sé que lo puedes hacer diferente” o “intenta hacerlo de otra manera”.

También es muy importante cuidar lo que decimos de nosotros mismos como padres, no te digas “qué tonta, se me olvidó guardar la comida”. De nuevo, la acción y el comportamiento no nos define. Cambiémoslo por “hice una tontería, se me olvidó guardar la comida”. En lo personal esto ha sido lo más difícil para mi, tengo muy metidas este tipo de frases y en casa las estamos corrigiendo desde ahora que el bebé es muy pequeño.

Michal también nos habló de los castigos haciéndonos notar algo importante: En ocasiones cuando nuestros hijos nos hacen enojar, los hacemos enojar más nosotros, porque somos la autoridad y tenemos más poder que ellos, para demostrarles quién manda en casa.

apoyo espiritual niño kabbalah

La disciplina espiritual comienza por nosotros, debemos aplicarla en nosotros mismos. Ser un ser espiritual es fácil, tan solo imaginémoslo. Es divino y hermoso. Lo difícil es estar en este mundo donde nuestra alma sufre, donde debemos trabajar mucho para lograr la luz y vencer a nuestro ego, a nuestro Satán.

No somos seres humanos aprendiendo a ser espirituales. Somos seres espirituales aprendiendo a ser humanos. No debemos enseñar espiritualidad, debemos enseñar a ser felices. 

La disciplina espiritual habla de lo que hay que hacer como humanos, nos recuerda que en el fondo somos buenos.

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Recordemos que somos nuestros hijos son nuestro reflejo, así que cuando se desconecten de su esencia, muchas veces nosotros lo estamos. Si yo como padre estoy bien y conectado con la luz, por consecuencia la gente de mi alrededor lo estará. Así que luchemos por ser una familia llena de luz y conectados con nuestra esencia: ser bondadosos, ser como Dios.

Necesitamos ser efectivos, poderosos y un ejemplo para nuestros hijos.

¿Qué opinas de esta estrategia para disciplinar a nuestros hijos basándola en la espiritualidad que nos enseña la Kabbalah?

Michal Berg es Presidenta y Directora Ejecutiva de Espiritualidad para Niños, da conferencias sobre el tema de la espiritualidad para padres, conectándose con madres y padres a quienes les apasiona desarrollar una base responsable para la crianza de sus hijos. La convicción más profunda de Michal es que no sólo los padres ayudan en el desarrollo espiritual de sus hijos, sino que los niños también desempeñan un papel significativo en el crecimiento espiritual de los padres. 

Puedes conocer más acerca de la Disciplina Espiritual en letras de la misma Michal aquí.

Cómo disciplinar de forma espiritual
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